Calzado y deporte

La elección del calzado apropiado para las diferentes actividades de nuestra rutina diaria es primordial para:

  • Desarrollar las mismas de la manera más cómoda, eficiente y con el menor número de lesiones que sea posible
  • Evitar que el calzado se convierta por sí mismo en un factor de riesgo en el desarrollo de patología o lesión, que también ocurre y más a menudo de lo que nos gustaría aun que no seamos conscientes.

Desde el punto de vista profesional, y bajo mi experiencia clínica puedo afirmar que la conciencia respecto de lo importante que es elegir el calzado correcto para desempeñar según qué actividad, es prácticamente nula en la población en general. Quizás se podría destacar en un bajo porcentaje a deportistas de nivel, que saben que deben elegir un calzado acorde a su actividad deportiva, pero tampoco en estos casos tienen los conceptos del todo claros, pues no toda la información de la que disponen es clara y en muchas ocasiones es errónea. Pongamos un ejemplo:

  Estudios de la pisada en establecimientos deportivos, donde personal no cualificado emite diagnósticos que se resumen en: pronación o supinación. He visto lugares en los que, con sólo observar al cliente correr calzado en una cinta, se diagnostica una patología que en muchas ocasiones no existe, lógico. Entonces se aconseja y se vende el calzado que, sin más estudio ni valoración profesional, va a evitar/curar lesiones y te van a hacer rendir al 200%.

Es tan solo un ejemplo que seguro muchos conocéis, y sin ánimo de criticar la estrategia de venta de nadie cabe mencionar el tema puesto que se puede convertir en un problema de salud. Como ya se ha comprobado, un alto porcentaje de lesiones en: pie, tobillo, rodilla… en deportistas, se producen o se agravan por utilizar un calzado inapropiado. Muchos se sorprenden cuando les cambiamos el calzado por uno acorde a sus necesidades y la sintomatología desaparece sin necesidad de tratamiento complementario.

No, no todo se reduce a ser pronador o supinador, no todo supinador/pronador necesita tratamiento, y en caso de que así fuera, el tratamiento no debería ser estándar en ningún caso. Son muchos los valores que medir y valorar para poder dar un buen diagnóstico y tratamiento. Es más, y por aportar más dato: no veréis a un atleta de élite comprar calzado deportivo con componente pronador o supinador, no al menos uno bien asesorado. Será siempre una deportiva neutra y si necesita tratamiento o mejorar su rendimiento deportivo, se le adaptará una plantilla a medida, personalizada en función de sus necesidades, que sí le ayudará en la prevención/curación de lesiones y aumentará su rendimiento, previo estudio biomecánico completo por personal cualificado.

Sobra ya decir que el calzado en la actividad deportiva juega un papel fundamental manteniendo la salud o favoreciendo el desarrollo de patología, sobre todo si hablamos de pacientes de riesgo. Es un factor importante al que prestar especial atención, por ello a continuación se ofrecen unos consejos y criterios básicos de selección  a la hora de adquirir vuestro calzado. Éstas son orientaciones generales, dirigidas a pacientes sanos o susceptibles de padecer dolencias, y destinadas a la prevención.

En los casos de pacientes con patologías instauradas, pacientes de riesgo, ulcerados… recomendamos su valoración para su correcto tratamiento.

 

CONSEJOS:

  1. Debemos tener en cuenta qué uso vamos a darle: running, halterofilia, CrossFit… cada deporte requiere unas características distintas para el calzado, en algunos prima la estabilidad, en otros la amortiguación…
  2. El tipo de material, siempre eligiendo el material más natural posible, que transpire.
  3. El peso del zapato, cuanto más ligero, mejor.
  4. La puntera debe ser alta y amplia, que tenga capacidad suficiente para permitir el libre movimiento de los dedos.
  5. Con base de apoyo estable.
  6. Comprar el calzado al final del día, pues existe una variación de volumen de aproximadamente un 4%. Probarlos con la media o calcetín para asegurar el ajuste correcto. Más preciso aún sería adquirirlo tras el entreno habitual cuando los pies han alcanzado su volumen máximo.
  7. Probar los dos zapatos, siempre existe una diferencia de longitud y anchura entre ambos pies. Caminar también si es posible para probar sensaciones.
  8. Que exista un espacio de 0,5 a 1 cm desde el dedo más largo al final de la puntera (no más que eso), que no topen los dedos con la parte interna de la puntera ni los doble en ningún caso.
  9. En caso de utilizar plantillas, órtesis de silicona… comprobar la capacidad interna del calzado que se vaya a adquirir probándolo con estos dispositivos incluidos, si necesitas un número más, que sea un número más.
  10. Que sea flexible en antepie pero sin doblarse por completo.
  11. Contrafuerte rígido para estabilizar talón, pero no muy curvo por que puede dañar el tendón de Aquiles, mejor si incorpora almohadilla para protegerlo.
  12. Comprobar la amortiguación evitando una suela blanda, fina y poco estable en caso de realizar deportes que provoquen impacto.
  13. Lengüeta suficientemente acolchada para proteger los músculos y tendones extensores.
  14. No estrenar nunca el calzado el mismo día de la competencia deportiva, calcula un margen razonable para evitar sorpresas y adaptarte a tu nuevo calzado.
  15. Renovar el calzado si tiene zonas desgastadas que modifican su efecto y disminuyen el rendimiento óptimo.
  16. Por supuesto, consultar con tu podólogo si necesitas aclarar dudas respecto a qué calzado debes utilizar o si sufres cualquier tipo de lesión.

 

Aclaraciones sobre la amortiguación del calzado y la biomecánica del pie:

No existe en ningún zapato la mejor amortiguación y la mejor estabilidad a la vez; Los zapatos con mejor amortiguación, tienen suelas blandas y por el contrario, el zapato con mayor estabilidad cuenta con una suela más dura. La mejor recomendación es hacerse con un calzado que tenga una entre-suela más blanda en el aspecto lateral del talón y una más dura en la zona media. Este diseño ofrece tanto buena amortiguación como buena estabilidad.

Que un individuo use un calzado de suela más amortiguante y más blanda no implica que su impacto contra el suelo sea con una fuerza menor mientras corre, que utilizando una suela más dura. Investigaciones han demostrado que, aun que una suela más blanda absorbe más impacto, puede hacer que el corredor choque con el suelo incluso con más fuerza que con una suela dura. Esto puede deberse a que la suela más blanda toca fondo a mitad de impacto del pie con el suelo.

Un contrafuerte rígido no controlará la pronación si la suela es blanda. Comparemos el pie con un edificio alto, los ingenieros construyen rascacielos sobre cimientos de lecho rocoso, no de arena. Usando esta lógica al intentar controlar el movimiento del pie, un zapato de suela blanda se comprimirá y doblará con mayor facilidad que si la suela es rígida. Por lo que si se coloca un contrafuerte rígido sobre suela blanda, tendrá una base inestable y sencillamente seguirá los movimientos del pie mostrando un pobre control de pronación o supinación.

 

Recuerda que los pies son el último eslabón en la cadena que forma nuestro cuerpo y que, si uno de ellos está lesionado o molesto lo más probable es que esto repercuta en el resto de la cadena, provocando patología en tobillo, rodilla, musculatura de la pierna, cadera, musculatura lumbar, en extremidad contra-lateral… por forzar posturas que alivien el dolor en ese pie afectado.

Si deseas más información accede a nuestra web

¡A ENTRENAR!

Sara Jurado Lopez
Sara Jurado Lopez
Entrenadora en Tracius Weightlifting & Fitness. Técnico en actividades físico deportivas (TAFAD). CPT-NSCA. Entrenadora de Kettlebell L-1. CrossFit trainer L1, CrossFit Mobility Trainer, CrossFit Football Trainer, CrossFit Strongman Trainer

4 Comments

  1. Noelia dice:

    Fantástico artículo y muy útil. Efectivamente no somos realmente conscientes de la importancia de un buen calzado, ni tan siquiera de las posibles patologías que ya tengamos o podamos desarrollar. De hecho recientemente un familiar ha sufrido lesiones a la altura de los gemelos y por su artículo sospecho que puede ser por un mal calzado. Además tengo entendido que incluso lesiones de cadera se pueden sufrir por lo que seguiré sus consejos y los recomendaré. Gracias y enhorabuena. Un saludo.

  2. […] Origen: Calzado y deporte – Tracius Weightlifting & Fitness […]

  3. David dice:

    ¿Que opinas de la corriente barefoot?

    • No lo recomiendo, por que vemos muchas lesiones en pie y tobillo ocasionadas por entrenar de esta manera.

      Pero si se va a entrenar sin calzado o con calzado minimalista, lo más recomendable es realizarse una valoración biomecánica previa e iniciarse de manera progresiva para evitar lesiones.