Viajar en bicicleta

Al igual que en el post anterior pusimos un enlace a un vídeo al final, en este caso lo pongo al principio con el sencillo objetivo de animaros a que emprendáis ese viaje que de tanto imaginarlo, seguro que ya tiene forma en vuestra cabeza. Los viajes pedaleando no se olvidan fácilmente y los seguiréis disfrutando mucho tiempo después de haberlos concluido. Aquí, uno de más de tres mil kilómetros ascendiendo 9 de las montañas más impresionantes de nuestra geografía.

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Desde un punto de vista práctico no es lo más inteligente escribir un post sobre viajes en bicicleta en esta época del año. Pero que le vamos a hacer si mi cabeza funciona así. Cada cierto tiempo me entra el ansia de mandarlo todo a la mierda, bueno no, mejor dicho, dejarlo todo aparcado unos años y emprender ese viaje en bicicleta que tantas veces ya he realizado sobre el mapa. Esa vuelta al mundo con sus paradas correspondientes, en mi caso, en aquellas montañas que tantas veces he soñado escalar.

Ir tan al norte como sea posible y bañarse en sus gélidas aguas. Tan al sur como, sencillamente, te apetezca. Recorrer extensas mesetas donde días enteros estás viendo el mismo paisaje. Penar con la lluvia y asfixiarte por el calor. Si te gusta la aventura, la bicicleta es el vehículo. Te da total libertad y autonomía. Te mueves a la velocidad perfecta, pudiendo disfrutar del paisaje a medida que vas cubriendo kilómetros y en las zonas que no te seduzcan especialmente, darle zapatilla pudiendo realizar etapas de hasta 200km casi sin enterarte. Y sí, casi sin enterarte. Cuando estás viajando en bicicleta, tu única preocupación es dar pedales, comer y dormir en un sitio chulo. No hay que trabajar, no hay compromisos familiares, no tienes que ir al médico o a comprarte el último CD de Sabina. Simplemente pedaleas y te deleitas con el día a día, fantaseando sobre dónde llegarás mañana.

Aunque desde luego, no es necesario dar la vuelta al mundo para disfrutar del cicloturismo. Con un sólo fin de semana será suficiente para experimentar la sensación de acostarte cansado, levantarte, guardar todo en las alforjas y reanudar el viaje. Sólo hay un contra, que puede convertirse en un pro si te apasiona viajar: La preparación del material.

Con este artículo se pretende hacer un análisis y un inventario del material que considero imprescindible según el tipo de viaje:

Biclicleta: Recomendaría bicicleta de montaña o carretera y preferiblemente sin suspensión trasera. El problema de llevar suspensión trasera es que es difícil encontrar transportines o porta alforjas compatibles con ese tipo de cuadros. Pero del tipo de alforjas y porta alforjas hablaremos un poco más adelante. No todas la bicis sin suspensión trasera tienen el cuadro preparado para poner porta alforjas universales. Es necesario que los tirantes del cuadro cuenten con unos orificios con sus respectivos tornillos. Normalmente, esto ocurre en cuadros de bicicletas de gamas no diseñadas para la competición. Es decir, puede ayudarnos saber que cuanto más cara es la bicicleta, menos posibilidades de ponerle un porta alforjas vamos a tener.

biking bikes

Por otra parte, en Biking Bikes disponemos de bicicletas específicas para el Touring o cicloturismo. Nuestro modelo estrella es la Kona Sutra. Ésta será sin duda la bici que yo me llevaré a dar la vuelta al mundo. Este tipo de bicis ya vienen preparadas con todo lo necesario para llevar gran cantidad de equipaje. Pero no me mal interpretéis, lo mejor para este tipo de viajes es hacerlos con esa bicicleta que uséis habitualmente. Esto, además de ser lo más práctico, evitará contratiempos, pues conoceréis perfectamente el funcionamiento de vuestro vehículo. Además, seguro que le conseguimos un portaequipajes adecuado, aunque nos cueste un poco más.

PORTAEQUIPAJE: Aquí tenemos que saber que existen muchas más posibilidades de las que imaginamos. Además, un factor añadido a tener en cuenta en los últimos años es el tamaño de rueda.
Por mencionar los más comunes:

Porta alforjas delantero: No es el más usado. Admiten Alforjas más pequeñas y por consiguiente menos peso. Suele dificultar más que el trasero el manejo de la bici. Se suele combinar siempre con el porta equipajes trasero, usándose, por tanto en viajes largos o en los que necesitemos gran cantidad de material.

Porta alforjas trasero: Tenemos de varios tipos.

A las vainas y tirantes: Este sistema es el más usado en viajes cicloturistas. Llegan a admitir grandes cargas de material, hasta 25 kg. Hay infinidad de modelos y lo único que debemos tener en cuenta es, como dije anteriormente, que el cuadro sea compatible con los anclajes que precise el porta alforjas.

A la tija de sillín: Este es un sistema muy recurrido para bicis de doble suspensión. Lo malo de este sistema es que admiten menos peso. Tan sólo hasta 11kg. Te obliga a ir más ligero, pero si tienes una bici con amortiguador trasero será una muy buena opción.

Universales: Aquí me permito la licencia de hablar de un porta alforjas en concreto. De la casa Thule, concretamente el modelo PACK’N PEDAL. Los amigos de Thule han ideado un sistema de anclaje a las vainas de la bici, sin necesidad de tornillería y que regula el ángulo del bastidor, de manera que es acoplable a casi cualquier tipo de bicicleta, independientemente de que tenga o no suspensión trasera.

Biking bikesCaptura de pantalla 2015-11-22 a las 22.31.33Biking bikes

Remolque: Este es un sistema menos conocido pero que permite una cantidad de carga sorprendente. Hasta 40kg en algunos casos. Hay varios tipos de remolque, e incluso ruedas traseras supletorias a las que les enganchas alforjas. Los hay de dos ruedas, de una… En este caso me voy a centrar en el que he usado yo, que es de la marca BOB y que es de una sola rueda. Estos remolques llevan un sencillo anclaje al cierre de la rueda, de manera que se enganchan y desenganchan con un solo gesto. No dificultan la conducción de la bicicleta. Además, te permiten llevar alforja trasera, eso sí el porta alforjas debe ser de tija, pues si no, el bastidor de éste y los tirantes del remolque se golpean cuando hay ondulaciones del terreno. Además, si ya llevas 40 kg de material en el remolque, no vas a necesitar llevar mucho más en las alforjas. Otra cosa a favor de los remolques es que si llegas a un destino en el que puedas dejar el remolque y te apetece visitar los alrededores con tu bici, lo desenganchas y listo. A disfrutar de la ligereza durante un rato. En contra, si por lo que sea viajas en autobús o en avión, la logística se complica un poco.

Biking bikes

Mini alforja al manillar y/o bolsita de sillín: Pequeños espacios reservados para las cosas que necesitéis tener más a mano. Dinero, cámaras, móviles, recambios de la bici, luces, etc…

ALFORJAS: Como ocurría con los porta equipajes, tenemos numerosos tipos de alforjas. Delanteras, traseras, bolsas para remolque. Aquí simplemente quiero decir que es importante hablar con un profesional del sector ante cualquier duda de compatibilidad. Me gusta recomendar siempre alforjas impermeables. De esta manera, en caso de lluvia no se te mojará todo lo que llevas dentro.

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MATERIAL DE VIAJE: Antes de detallar una completa lista del material que hay que llevar en toda aventura, quiero aclarar un par de cosas. La primera es que esta lista va a variar en función de la ruta y de la actividad que vamos a hacer. Dónde y cómo vamos a dormir y a comer, época del año, terreno y orografía, aislamiento, país que vamos a visitar. No es lo mismo viajar por Europa que por África, donde nos será muy difícil encontrar piezas de sustitución, o tiendas de cualquier tipo. Lo segundo, es que la lista que añado es una propuesta personal. No es ni la mejor, ni la única opción, pero tras varias travesías por Marruecos y Europa y viajes en bici de hasta 3000 km, es la combinación peso/utilidad/necesidad que más me gusta.

PARA LA BICI
– Bici y sistema de porta equipaje.
– Patilla de cambio. Esto es específico de cada bicicleta. Si se rompe, tendremos una de las averías más difíciles de solucionar. Si tenemos el recambio, será cuesqión de 5’.
– Mochila ligera. No para llevar puesta cuando se pedalea, si no para cuando se deja la bici aparcada y se hace una excursión a pie.
– Ropa de ciclismo. Personalmente no utilizo ropa específica de bicicleta. Prefiero llevar un sillín cómodo e ir con mis pantalones habituales de entrenamiento.
– Guantes. Dependiendo de la época del año serán largos o cortos.
– Casco.
– Botellas de agua.
– Candado.
– Pulpos de sujeción.
– Botiquín primeros auxilios.
– Caja con herramientas básicas.
– Cuenta kilómetros.
– Bomba de mano.
– 2 cámaras de repuesto.
– Spray repara pinchazos
– 1 cubierta de repuesto (sólo en rutas de gran aislamiento).
– Multiherramienta.
– Bolsa estanca.

LOS INSUSTITUIBLES
– Tienda de campaña, Poncho o lona. Dependerá del tipo de ruta el decidir si llevaremos tienda de campaña o no. Recomiendo una ultra ligera. En el mercado las tenemos de menos de un kilogramo de peso. Si se decide no llevar tienda de campaña, la lona es imprescindible, no sólo para hacer vivac de fortuna, sino para otros muchos usos desde coger agua, hasta cobijo de la lluvia.
– Mosquitera. Según la región, se hace imprescindible para pasar las noches a salvo de incómodos insectos. Combinada con una lona y un poco de imaginagión, harán innecesaria la tienda de campaña y por un precio mucho más bajo.
– Aseo: cepillo, pasta , jabón biodegradable, crema solar
– 5 metros de cordino de 5mm. Te sorprenderá los múltiples usos. Desde tendedero improvisado, hasta para remolcar a un compañero.
– Esparadrapo de tela y cinta americana. Imprescindible para pequeños arreglos.
– Linterna frontal.
M- anta de supervivencia. En caso necesario nos ayudará a no perder calor corporal y calentarnos. Al igual que la lona, tiene otros muchos usos que dependerán de la imaginación del que la utilice.
– Mechero y cerillas.
– Mapas e información de la ruta.
– GPS y brújula. Aquí quiero matizar. El GPS puede ser muy útil, ahorrarnos mucho tiempo y solucionarnos más de un contratiempo. El problema lo tenemos si nos falla la batería o se nos estropea. Si en ese caso no llevamos mapa o no sabemos orientarnos con la brújula, estamos metidos en un marrón. Considero que para estos viajes, tener nociones de orientación es tan importante como llevar casco.
– Silvato. Otro elemento más de seguridad.
– Documentación y dinero.
– Móvil.
– Batería extra para el móvil.

ROPA
Además de la específica de ciclismo. En mi caso suele ser la misma. Aclarar que esta lista de ropa fue utilizada durante un viaje por España en verano. Si lo hacemos en invierno, la lista cambiará enormemente.

– Zapatillas de Trekking. Yo no llevo zapatillas específicas de bicicleta. Así ahorro peso y espacio. Además, estoy más cómodo si hay que caminar en las paradas que se hagan durante la ruta. Esto dependerá de cada uno.
– 2 camisetas manga corta. Una transpirable y otra de algodón.
– Segunda capa térmica. Lo que se conoce como forro polar.
– Camiseta manga larga.
– Pantalón corto.
– Malla o pantalón largo deportivo.
– Capa impermeable y cortavientos.
– Gorro y/o tubular.
– Gorra.
– Gafas de sol. Imprescindibles para el sol, el viento y esos incómodos insectos que te chocan en la cara cuando estás bajando un puerto.
– Chanclas. Muy útiles para ducharse en camping y albergues, así como para relajar los pies una vez terminada la jornada.

PERNOCTA Y COMIDA
– Saco de dormir. Dependerá la época del año la temperatura de confort y características del mismo. En muchas marcas como RAB, tenemos desde sacos de verano hasta sacos para expediciones a ochomiles.
– Esterilla.
– Funda vivac. Esto sobretodo se usará si no se tiene tienda de campaña, hay lluvia o si la temperatura baja excesivamente de la temperatura de confort de nuestro saco de dormir.
– Hornillo de gas compacto. Igualmente numerosos modelos. Es importante saber a que temperatura y altitud vamos a estar para elegirlo. Lo más común y a temperaturas no extremas es que un hornillo que funcione con bombonas de mezcla propano/butano sea suficiente.
– Juego de cubiertos.
– Estropajo.
– Bolsa térmica. A modo de nevera y despensa.

Una vez terminada la lista, este será el aspecto de nuestra bicicleta.

Recordar que esta lista de material está pensada para un viaje en bicicleta en autosuficiencia. A todo esto hay que añadirle comida diaria. Si lo que pretendemos hacer es un Camino de Santiago, comiendo en restaurantes y durmiendo en albergues, mucho de este material se hace prescindible.

Os invito a que visitéis el siguiente enlace para que veáis la lista de material que llevamos en un viaje de 3000 km en bicicleta en el que, además, escalamos las montañas más emblemáticas de nuestra península. http://ehev.es/index1.htm

Y para concluir, sólo decir que esto que os he puesto, es una fórmula. Ni la mejor, ni la única. Lo mejor en estos viajes es aplicar el sentido común, ser prácticos y aprender a disfrutar de un modo de vida austero. Cuanto menos queramos llevar, más disfrutaremos del camino. Viaje tras viaje iremos aprendiendo y descubriendo. Sabiendo qué es lo que necesitamos y lo que no. Esto que parece sencillo es toda una ciencia, de la que se han escrito libros y guías.

 

 

Sergio Pulido
Sergio Pulido
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad Politécnica de Madrid. Propietario de Biking BIKES. Practicante de deportes al aire libre como BTT, Kayak de mar, escalada deportiva, escalada clásica, vías ferratas, montaña invernal y alpinismo.

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